Leonardo de Pisa:
(c. 1170 - 1250), también llamado Fibonacci, fue unmatemático italiano,
famoso por haber difundido en Europa el sistema de numeración indo-arábigo actualmente utilizado, el que emplea notación posicional (de base 10, o decimal) y un dígito de
valor nulo: el cero; y por idear lasucesión de Fibonacci.
El
apodo de Guglielmo (Guillermo), padre de Leonardo, era Bonacci (simple o bien intencionado). Leonardo
recibió póstumamente el apodo de Fibonacci (por filius Bonacci, hijo de Bonacci).
Guglielmo dirigía un puesto de comercio en Bugía (según algunas versiones era
el cónsul de Pisa), en el norte de África (hoy Bejaia, Argelia),
y de niño Leonardo viajó allí para ayudarlo. Allí aprendió el sistema de
numeración árabe.
Consciente
de la superioridad de los numerales árabes, Fibonacci viajó a través de los
países del Mediterráneopara
estudiar con los matemáticos árabes1 más destacados de ese tiempo,
regresando cerca de 1200. En 1202, a los 32 años de
edad, publicó lo que había aprendido en el Liber abaci (abaci en el sentido de aritmética y no delábaco instrumento). Este libro mostró la
importancia del nuevo sistema de numeración aplicándolo a la contabilidadcomercial,
conversión de pesos y medidas, cálculo, intereses,
cambio de moneda, y otras
numerosas aplicaciones. En estas páginas describe el cero, la notación posicional, la descomposición en
factores primos,
los criterios dedivisibilidad. El libro fue recibido con
entusiasmo en la Europa ilustrada,
y tuvo un impacto profundo en el pensamiento matemático europeo.
FIBONACCI
Y EL REINO ANIMAL:
"Una pareja de
conejos tarda un mes en alcanzar la edad fértil, a partir de ese momento cada
vez engendra una pareja de conejos, que a su vez, tras ser fértiles engendrarán
cada mes una pareja de conejos. ¿Cuántos conejos habrá al cabo de un
determinado número de meses?."

FIBONACCI Y EL REINO VEGETAL
los números de la sucesión
de Fibonacci van a sorprender a todos los biólogos.
Como muy bien nos enseña la
filotaxia, las ramas y las hojas de las plantas se distribuyen buscando siempre
recibir el máximo de luz para cada una de ellas. Por eso ninguna hoja nace
justo en la vertical de la anterior. La distribución de las hojas alrededor del
tallo de las plantas se produce siguiendo secuencias basadas exclusivamente en
estos números.
El número de espirales en numerosas
flores y frutos también se ajusta a parejas consecutivas de términos de esta
sucesión: los girasoles tienen 55 espirales en un sentido y 89 en el otro, o
bien 89 y 144.
Las margaritas presentan las
semillas en forma de 21 y 34 espirales.
Y cualquier variedad de piña
presenta siempre un número de espirales que coincide con dos términos de la
sucesión de los conejos de Fibonacci, 8 y 13; o 5 y 8.
Parece que el mundo vegetal tenga
programado en sus códigos genéticos del crecimiento los términos de la sucesión
de Fibonacci.

FIBONACCI Y EL REINO HUMANO
En este gráfico vemos que el número de parejas a lo largo de los
meses coincide con los términos de la sucesión.
Veamos con detalle estos números. 1; 1; 2; 3, 5; 8; 13; 21; 34; 55;
89, 144....
Es fácil ver que cada término es
la suma de los dos anteriores. Pero existe entre ellos otra relación curiosa,
el cociente entre cada término y el anterior se va acercando cada vez más a un
número muy especial, ya conocido por los griegos y aplicado en sus esculturas y
sus templos: el número áureo.
=1.618039....


Fibonacci y las matemáticas

Empezamos con un cuadrado de lado 1, los dos primeros términos de
la sucesión.
Construimos otro igual sobre él. Tenemos ya un primer rectángulo
Fibonacci de dimensiones 2 x1.
Sobre el lado de dos unidades construimos un cuadrado y tenemos un
nuevo rectángulo de 3x2.
Sobre el lado mayor construimos otro cuadrado, tenemos ahora un
rectángulo 5x3, luego uno 5x8, 8x13, 13x21...
Podemos llegar a rectángulo de 34x55, de 55x89...
Cuanto más avancemos en este proceso más nos aproximamos al
rectángulo áureo.
Hemos construido así una sucesión de rectángulos, cuyas
dimensiones partiendo del cuadrado (1x1), pasan al rectángulo de dimensiones
2x1, al de 3x2, y avanzan de forma inexorable hacia el rectángulo áureo.
Si unimos los vértices de estos rectángulos se nos va formando una
curva que ya nos resulta familiar. Es la espiral de Durero. La espiral de
nuestro logotipo.
Una espiral, que de forma bastante ajustada, está presente en el
crecimiento de las conchas de los moluscos, en los cuernos de los rumiantes...
Es decir, la espiral del crecimiento y la forma del reino animal.
Fibonacci sin pretenderlo había hallado la llave del crecimiento
en la Naturaleza.
El número áureo y las tarjetas de crédito
Todas las
tarjetas que usamos habitualmente, los folios y muchas más cosas de nuestra
vida cotidiana están construidas como un rectángulo áureo, que es
un rectángulo en el que se cumple que la proporción entre su lado mayor y su
lado menor (el cociente de sus longitudes) es el número áureo. Para comprobar
si un cierto rectángulo es un rectángulo áureo vemos si se cumple lo siguiente:
Un
rectángulo cualquiera es un rectángulo áureo si al quitarle el
mayor cuadrado posible se obtiene un rectángulo con la misma proporción entre
su lado mayor y su lado menor que el inicial.
Vamos a verlo
gráficamente para que se entienda mejor. Tomemos un rectángulo como el de la
figura siguiente. Para simplificar tomamos un lado con longitud 1, mientras que
el otro tiene longitud
:


Este rectángulo
será un rectángulo áureo si la proporción entre su lado mayor y su lado menor
es igual a la proporción del rectángulo que queda al quitar el mayor cuadrado
posible (en este caso un cuadrado de lado 1). A partir de los datos de la
figura, la proporción entre los lados del rectángulo mayor es
(es
decir,
) y la del
rectángulo menor es
.
Veamos qué ocurre si imponemos que el rectángulo inicial sea un rectángulo
áureo (es decir, que las proporciones sean iguales):




Resolviendo esta
ecuación obtenemos dos soluciones. Desechando la negativa, nos queda que

Es decir, la proporción entre el lado mayor y el lado
menor del rectángulo inicial es el número áureo.
Bien, podríamos
plantearnos ahora la siguiente pregunta: ¿cómo construir un rectángulo áureo?
Muy sencillo. Partimos de un cuadrado
cualquiera.
Tomamos un lado,
por ejemplo,
y calculamos su punto medio,
. Unimos ahora
este punto
con uno
de los vértices del lado opuesto, por ejemplo con
. Y ahora
trazamos el arco de circunferencia con centro en
y radio
y
calculamos el punto donde este arco corta a la recta a la que pertenece el
segmento
. Llamemos
a este
punto. Dibujamos ahora la recta a la que pertenece el lado
y
después la recta perpendicular a ésta que pasa por
. Estas dos
rectas se cortan en un punto, que llamamos
. Hecho todo
esto, el rectángulo
es un rectángulo áureo. En la
siguiente imagen podéis ver mejor esta construcción:














FIBONACCI
Y LOS ROSTROS

Pues es una simetría precisa pero la mayoría
de personas no coinciden con esta simetría, siendo esta muy exigente, por ende muchas
personas la rechazamos, sin embargo hay gente que tiene esta simetría y con relación
a los que no la posen pues hay mucha proporcionalidad en las que sí la tienen y
tal vez sean estos considerados más bonitos
Blanca angélica Martínez
Pablo cesar solarte
Nikolas González B.
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